sábado, 17 de enero de 2015

Viernes del cuento (un poco tardón). El elefantito encadenado

Hola aventureros, como nos suele pasar, otra vez se nos ha complicado publicar el cuento el viernes. Así que os lo traemos hoy.
La primera vez que escuché este cuento de Jorge Bucay me encantó. A ver si a vosotros también os gusta.

El elefantito encadenado

Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me
gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe, era también el animal preferido por otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales... Pero después de su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba una de sus patas.

Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir. 

¿Qué lo sujeta entonces?
¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: «Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?».
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo, olvidé el misterio del elefante y la estaca, y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho esa pregunta alguna vez. 


Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta: 



Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él. Imaginé que se dormía agotado y que al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día, y al otro... Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. 

Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque, pobre, cree que no puede.
Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo.
Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza...

Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos pensando que «no podemos» hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo, cuando éramos pequeños, lo intentamos y no lo conseguimos. Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca podré.
Hemos crecido llevando ese mensaje que nos impusimos a nosostros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca.
(Jorge Bucay)



Espero que os haya gustado el cuento, que como veis es muy aplicable a muchos aspectos de a vida. Incluso podemos inferirlo a los libros. ¿Cuántas veces cuándo eramos pequeños hemos empezado algún libro que no nos ha gustado o no hemos podido termina porque quizás se nos quedaba grande? 
Ahora no lo volvemos a leer porque creemos que no nos va a  gustar o vamos a continuar sin entenderlo. 

A mi me pasó cuando era muy pequeña con El señor de los anillos, y también me pasó cuando tenía 13 años con El Quijote. Este último lo estoy leyendo ahora, y no está tan mal. Lo voy entiendo. Admito que algunas cosas no, pero en general sí.

¿Estáis de acuerdo conmigo? ¿Os ha gustado el cuento?


8 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho jeje yo vivo con el no puedo grabado a fuego por mi y por mi familia xD que les gusta mucho lo de no vas a poder xD pero tengo que reconocer que siempre lo acabo intentando, eso si no se lo digo a nadie jajaj para que si fracaso no me vengan con el te lo dije xD

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  2. ¡Hola!
    Me ha encantado el cuento, además creo que lleva toda la razón.
    ¡Un beso!

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  3. ¡Es un cuento genial! Me ha encantado leerlo y sí, a mí también me ha pasado algo así jaja Un besote :)

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  4. aww qué cuento másbueno! Gracias por compartirlo! <3

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  5. Ya lo conocía, me gusta mucho, gracias por compartirlo.
    Un beso!

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  6. No lo conocía y me ha encantado, desde luego te hace reflexionar un montón♥ Es precioso y lleno de significado.

    ¡Un besote!

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  7. Estuve a un tris de llorar, amo demasiado a los animales y odió pensar lo mucho que sufren a manos de gente horrible :(

    Muchas gracias por el cuento, es precioso.

    Un beso enorme, nos leemos ^^

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