sábado, 8 de noviembre de 2014

Viernes del cuento: El viejo pozo

¡Hola aventurer@s!

¿Preparados para el fin de semana? Es viernes y esta semana toca cuento. Os presento El viejo del pozo, un cuento que nos hace pensar sobre si somos generosos o no.

EL VIEJO POZO


 Había una vez un viejo pozo que estaba junto al camino dispuesto a dar generosamente su agua a todo el que lo necesitara. Nunca nadie había visto nada raro en aquel pozo. Hasta que un día un joven se dio cuenta de que allí pasaba algo extraño. Intentando sacar un cubo de agua, se le cayó dentro del pozo una manzana que llevaba en la mano. Y cuál fue su sorpresa cuando en lugar de sacar agua, sacó un cubo lleno de manzanas relucientes, iguales a las que se le había caído.

Pensó que alguien le estaría gastando una broma allí abajo, y tiró una botella vacía que estaba en el suelo. Volvió a echar el cubo, y para su asombro, sacó el cubo lleno de botellas iguales a las que había tirado. No podía creerlo. Tiró ahora una moneda que llevaba en el bolsillo. Lanzó el cubo dentro del pozo, y cuando lo sacó, estaba repleto hasta los bordes de monedas idénticas.

No podía dar crédito a lo que veían sus ojos, pero era cierto. Todo lo que tiraba a ese pozo, el pozo se lo devolvía multiplicado. Se quitó rápidamente un valioso anillo de oro que llevaba en el dedo y lo tiró dentro. Al sacar el cubo, lo encontró lleno a rebosar de anillos de oro.

El joven comenzó a gritar que y a saltar de contento. ¡Era rico! Cogió los billetes que llevaba su cartera y también los lanzó allí adentro. Entonces empezó a sacar cubos y más cubos repletos de billetes. Aquello era increíble. Ahora ya era mucho más que rico, era riquísimo. Puso todo el dinero y el oro en un saco y fue a la ciudad a meterlo en el banco. Luego volvería al pozo a por más y guardaría su secreto.

Pero cuando llegó al banco y abrió el pesado saco, de repente lo encontró vacío. Ahora sí que no entendía nada. Fue al pozo muy enfadado y comenzó a gritarle diciéndole que le devolviera todo lo que le había dado. Y el eco del pozo le respondió repitiendo una y otra vez:

- “Todo lo que no se comparte con generosidad se pierde”


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7 comentarios:

  1. Muy buena enseñanza. Todos tenemos un toque de egoístas en nuestras personas, así que es bueno recordar que debemos ser también generosos :D
    Besos!

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  2. Me gusta jeje aunque supongo que en un primer momento todos haríamos lo mismo xD luego pensaríamos que narices hacemos con tanto dinero y ya iríamos compartiendo ajja pero el primer impulso es guardar y guardar xD

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  3. Buena enseñanza, no hay que ser egoísta ni ávaro.

    Besos<33

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  4. Me parece un cuento con una moraleja muy buena. Muchas gracias por compartirlo :)
    Un beso!

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  5. No conocía esta historia, ha sido muy interesante, gracias guapa! <3

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  6. Me gusto, gran moraleja, hay que hacer a un lado la avaricia y ser más generosos, muchas gracias por compartirlo. Acabo de encontrar tu blog y me parece muy bonito. Un gusto leerte bye.

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